Tic-toc
Esta semana me ha ocurrido algo realmente extraño que me ha hecho pensar.
Justo ayer me sorprendí a mi mismo silbando una canción de mi juventud. Hacía años que no la escuchaba y no recordaba donde la había escuchado. Pero estuve toda la tarde tarareando aquella melodía.
Lo extraño sucedió esta mañana. Escuchando la radio, de repente sonó la sintonía instrumental que tenía yo grabada en mi mente. Era un tonto concurso mañanero en el que los oyentes se ponen a prueba con preguntas facilonas. Resultó ser la canción de inicio de un programa de televisión de los años 90.
¿Cómo puede ser que justo un día antes de oírla en la radio esa canción apareciese en mi cabeza? Desde entonces muchas más preguntas sin respuesta rondan mi cabeza. ¿Hay alguna extraña relación espacio-tiempo que se escapa a nuestra comprensión?
¿Es el tiempo esa cuarta dimensión que siempre avanza hacia delante a un ritmo constante? ¿Es esto realmente así? ¿Y si esa velocidad cambiase? ¿Y si incluso cambiase el sentido? ¿Existe un mundo paralelo en que el tiempo transcurre a otra velocidad y de alguna forma incomprensible se entremezcla con el nuestro?
Tal vez los humanos tengan respuesta a estas y otras preguntas, pero que va a saber un tonto caracol como yo de todos estos asuntos.
Mientras tanto intentaré no pensar demasiado en canciones del pasado.

