Sin más

Lun, 27/Ene/2020
By:
david

-¿Qué tal a ido la mañana en el instituto?

-Sin más.

-¿Como fue el examen?

-Sin más.

-¿Qué tal por ahí? ¿Dónde habéis estado?

-Sin más.

Está claro, mi chica se ha hecho mayor. Hablamos otro lenguaje y tengo que aprender, de nuevo, a conversar con ella. Ya no valen las palabras. Ahora son gestos, caras, estados de animo lo que me dicen como está.  Cuando llegó tuve que aprender a marchas forzadas a entender sus llantos, sus risas, su forma de respirar. Luego sus balbuceos, sus palabras cortadas.  Supongo que ese es parte del trabajo que tenemos que hacer los padres en el difícil proceso que es la crianza y la educación. Pero me lo puso tan fácil.

Hay gente que dice que los niños son una dura carga que no se ligera hasta que se van de casa. Pero mi experiencia es todo lo contrario. Con Paula ha sido todo tan fácil.

No puedo evitar echar la vista a tras cuando era una niña y siento una terrible nostalgia de la infancia tan buena que me ha hecho pasar. Tan divertida jugando en los parques, sin quejarse en los viajes que hemos hecho, en las comidas con amigos. Recibiendo de buen gusto todas las actividades que compartíamos. Lo único que nos pedía era una buena cama para descansar. Con eso y poco más era feliz.

Como no, me gustaría seguir compartiendo su vida mucho más tiempo. Pero en este tiempo que llaman adolescencia tendré que conformarme con los "sin más" y adivinando como va todo.