No me gusta la filosofía
Este es el comentario de prácticamente todos los alumnos de bachillerato que se topan por primera vez con la asignatura de filosofía.
Y no me extraña. A mi me pasó lo mismo.
Los estudiantes llevan 15 años estudiando asignaturas que se ocupan de dar respuesta a las muchas preguntas que el ser humano se ha ido encontrando. ¿Cuánto son dos mas dos? ¿Dónde esta los Pirineos? ¿Cómo se formaron los continentes? ¿Por qué hubo una segunda guerra mundial?
Todas estas preguntas tienen su respuesta. Algunas fáciles, otras más complicadas. Pero para los estudiantes, estudiar es saber la respuesta a esas preguntas y otras que aparecen en los exámenes.
Pero la filosofía es una ciencia que no espera responder a preguntas, sino precisamente lo que busca es que el ser humano se haga nuevas preguntas para así poder evolucionar. ¿Quíenes somos? ¿Por qué existimos? ¿Existimos? ¿Dónde está el bien? ¿Dónde está el mal?
Estas preguntas no tienen una respuesta tan fácil y algunas de ellas no las tendrán. Y en el caso de que las descubramos, la filosofía se ocupará de generar otras nuevas.
La filosofía es la ciencia que hace pensar por uno mismo y no a aprender lo que otros ya han pensado antes.
Los estudiantes rara vez se habían encontrado en esta disyuntiva hasta ahora. Y es normal que se abrumen. ¿Preguntas sin respuestas? O lo que es pero con varias respuestas posibles ¿Cómo es posible?
Los profesores, mejor dicho el sistema educativo donde se encuentran, tampoco lleva bien esto de preguntas sin respuestas. ¿Como se evalúa esto? ¿Como valorar objetivamente si un estudiante es capaz de pensar por sí mismo o no? Entonces se limitan a hacer pregunta con respuesta ¿Qué pensaba Aristóteles? ¿Qué decía Descartes? Ponemos un examen, los chavales lo apruebas y cubierto el expediente. ¿Esto es estudiar filosofía? No creo.
Al final pensar demasiado no te hace más feliz y los humano lo que buscan es ser felices ¿no?

